¿Qué relación tiene la inteligencia emocional y sentido del humor?

Es lo que se preguntaron investigadores de la Universidad de Wien en Austria y descubrieron que las personas con un gran sentido del humor obtenían puntuaciones mayores en inteligencia emocional. Además, también encontraron correlación entre el sentido del humor y las habilidades cognitivas, así como en una elevada autoestima.

Estos investigadores concluyeron que las personas con más sentido del humor son personas más extrovertidas que hacen uso del humor en situaciones estresantes.

Relacionado con esto, en el campo de la Psicología Evolutiva definen al sentido del humor como un rasgo hereditario que determinará una mayor agilidad y flexibilidad mental a la hora de resolver problemas.

Del mismo modo, se descubrió que estilos de humor basados en el sarcasmo, la ridiculización o la burla se asocian a estados de ánimo decaídos y tendentes a la depresión.

¿De que manera se relacional inteligencia emocional y sentido del humor?

Fuera de este estudio, existen numerosas pruebas que nos muestra como el sentido del humor se relaciona con la inteligencia emocional.

Nos ayuda a ver desde otra perspectiva nuestros errores y encararlos con una actitud más poderosa o proactiva. Las personas con una elevada Inteligencia Emocional se saben dueñas de sus actos y sus emociones y esto se consigue cuando tienen el control de sus actuaciones y sensaciones.

Cuando tenemos un sentido del humor positiva nuestros pensamientos serán más productivos y enfocados en soluciones, alejaremos a los pensamientos victimistas y derrotistas y nos generaremos emociones placenteras y productivas que nos llevan a realizar acciones encaminadas a conseguir nuestros objetivos.

En sentido del humor, además, mejora el rendimiento y la creatividad. Al estimular el pensamiento lateral o divergente y buscar nuevas perspectivas desde un estado de ánimo positiva mejoramos nuestro rendimiento al no estar sometidos al estrés o la presión que nos generan los pensamientos negativos o derrotistas. En un estudio se descubrió que las personas que acababan de ver un vídeo que provocaba emociones placenteras resolvían un ejercicio de creatividad que el otro grupo experimental que no vio tal video. En este segundo grupo experimental se observa una mayor rigidez mental para resolver el ejercicio de creatividad y búsqueda de soluciones alternativas.

Beneficios de sonreir

A nivel hormonal, cuando nuestro cerebro “ríe” liberamos endorfinas, hormonas presentes en todos los estados de ánimo positivos y una de las responsables de la sensación de placer o de que el cerebro nos anestesie cuando sentimos daño o dolor. Además, cuando reímos o sonreímos reducimos la liberación de cortisol, la hormona del estrés y para compensar esta caída el cerebro comienza a liberar dopamina, hormona asociada a las sensaciones placenteras y positivas.

Por todo esto, los investigadores sobre el humor y la inteligencia emocional nos recomiendan un simple ejercicio para afrontar situaciones complicadas: mirarse al espejo y sonreir. Esta expresión fácil generará una serie de desencadenantes químicos y hormonales que hará que nuestro nivel de malestar vaya disminuyendo.

¿Cómo entrena el sentido del humor?

Al igual que la inteligencia emocional, el sentido del humor también se puede entrenar a través de pequeños cambios de hábitos.

Pero cuidado, no caigas en la trampa de sentirte culpable por no experimentar estados de ánimo positivos o utilizar el sentido del humor cuando la mente y el cuero están sintiendo emociones desagradables. No te olvides que las emociones “negativas” también tienen un importante papel en nuestras vidas.

Recupera tu sonrisa: enfócate en lo positivo y agradable que tiene el día a día y acostumbrarte a regalar una sonrisa a las personas con las que interactuas (en el supermercado, en la oficina…). Al comenzar el día prueba a sonreír aunque no tengas ganas ante el espejo, tus conexiones neuronales irán cambiando poco a poco y lo irás notando física y mentalmente.

Aprende a reírte de ti mismo. Todo el mundo cometemos errores o nos exponemos a situaciones embarazosas, lo más productivo es encararlas de manera cómica y no darles más importancia de la que merecen.

Simplifica tu vida. No dramatices en exceso, los problemas tienen el peso que tú les des. Si bien es cierto que hay problemas que vienen fuertes de fábrica, la mayoría de los problemas que nos surgen en el día a día (un atasco, un fuera de plazo…) tienen fácil solución y si nos enfocamos todo el rato en lo “dura” que es la vida estaremos perdiendo calidad y bienestar en el día a día.

Sal de la rutina y haz algo divertido que te reconecte con tu niño interior. Conforme vamos creciendo vamos perdiendo esa magia de ver la vida y al mundo, ya nada nos sorprende y dejamos de ver las cosas fantásticas que los niños van descubriendo. Prueba cosas nuevas, cambia de caminos, salta en los charcos con tus hijos…

Como ves, con algunas pequeñas acciones en el día a día podrás mejorar tu sentido del humor e inteligencia emocional y, de esta manera tener una mejor calidad de vida y bienestar físico y mental.

¡Cuéntame! ¿Qué vas a poner en práctica a partir de ahora?

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