En los últimos años se está hablando mucho de la Psicología Positiva, una nueva rama de la Psicología que se centra en potenciar lo bueno de la vida, en lo que nos hace sentir bien. Más allá de las patologías o trastornos mentales que se estudian en las ramas más antiguas, la Psicología Positiva se encarga más bien de la prevención y la promoción de una buena salud mental y emocional, busca respuestas más allá del tratamiento y comienza a buscar aquellos aspectos que nos hacen ser más felices y potenciar nuestras fortalezas.

La psicología positiva no obvia los problemas pero su campo de actuación son las fuentes de satisfacción.

Uno de los retos de esta nueva rama es demostrar que está basada en el método científico y alejarse de la idea de que se trata de un movimiento espiritual o de ejercicios de autoayuda centrados en el pensamiento positivo. Tal y como señala Csikszentmihalyi (2003), las nuevas ideas pueden morir tanto por la oposición como por la aceptación no-crítica, y el peligro real de la Psicología Positiva es convertirse en un movimiento ideológico.

¿De dónde surge la psicología positiva?

La Psicología Positiva nace bajo la idea de que desde, sobre todo, la II Guerra Mundial la Psicología se ha centrado exclusivamente en el sufrimiento humano, en los aspectos negativos o patrones desadaptativos del ser humano, enfocándose en reparar el daño ya causado en lugar de prevenirlo, disminuir el dolor en lugar de potenciar el bienestar y felicidad.

Como oposición a esta tendencia Carl Rogers y Abraham Maslow, dentro de la corriente de la Psicología Humanista, comenzaron a trabajar aspectos relacionados con las fortalezas y la felicidad del ser humano, sentando de esta manera las bases de la Psicología Positiva pero de una manera muy intuitiva y sin evidencia empírica y metodológica.

En los años 90 surge la verdadera propuesta de Psicología Positiva de la mano de Martin Seligman. En la ceremonia donde fue nombrado presidente de la Asociación Americana de Psiquiatria (APA) señaló que la psicología necesitaba dar un nuevo paso, era necesario estudiar desde el punto de vista científico todo aquello que hace feliz al ser humano.

Principales teorías y autores de la Psicología Positiva

Ya sabemos que Martin Seligman es uno de los padres de esta nueva rama. Su modelo del bienestar establece que hay 5 componentes presentes en toda vida plena y feliz: emociones positivas, compromiso, relaciones positivas, vida con sentido y logro. Puedes leer el modelo completo en este artículo.

Otros autores también han contribuido en el despegue y consolidación de esta disciplina.

EL Dr. Cskszentmihalyi y el modelo Flow

Este modelo nace en 1975 en un artículo publicado en el Journal of Humanistic Psychology y se centra en la satisfacción y placer al realizar una tarea que nos motiva y que nos mantiene enganchados y centrados en la tarea, donde el tiempo vuela sin ser conscientes y el desgaste de energía es mínimo.

 

Barbara Fredricson y su modelo ampliación-construcción

Fue la primera investigadora que en su teoría otorgaba una función adaptativa a las emociones positivas, esta función es la de ampliar y construir nuevas formas y habilidades de afrontamiento.

Se basa en la idea de inducir una emoción positiva antes de enfrentarte a un reto y de esta manera aumentar tus posibilidades de tener éxito. Relacionado con esto, en múltiples estudios ya se ha demostrado como el sentido del humor y las emociones placenteras pueden ayudar a aumentar el rendimiento y la creatividad en la resolución de problemas.

Según esta psicóloga social las emociones positivas producen tres efectos:

– Ampliación de tendencias de pensamiento y acción.
– Construcción de recursos personales para afrontar los retos.
– Transformación del individuo de manera que se vuelve más creativo y resistente a las dificultades.

Psicología positiva en la intervención psicológica

La Psicologia Positiva interviene sobre todo en los campos del área clínica, en la salud y en el área educativa.

Por un lado, en el área clínica persigue la generación de estrategias de prevención y tratamiento de trastornos como la depresión, estrés y ansiedad, derivados todos ellos de una inadecuada gestión emocional. Con la Psicología positiva se pretende que la persona aprenda a generarse emociones positivas como barrera contra los trastornos psicológicos.

Dentro del área educativa, se centra en la motivación intrínseca de los estudiantes, les ayuda a reconocer sus fortalezas y a encontrar aquello que verdaderamente les motiva.

Libros sobre Psicología positiva

«Fluir (Flow)»: una psicología de la felicidad, de Mihaly Csikszentmihalyi.

«La auténtica felicidad», de Martin E. P. Seligman.

“La ciencia del bienestar: fundamentos de una psicología positiva”, de Carmelo Vázquez y Gonzalo Hervás.

“Optimismo inteligente: psicología de las emociones positivas”, varios autores.

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