La Terapia Cognitiva de Aaron Beck se ha convertido en un ejemplo a estudiar para tratar el trastorno por Depresión, te lo contamos en este artículo. 

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La depresión, junto al estrés y el trastorno de ansiedad, es una de las enfermedades predominantes en la actualidad y, a la vez, es una de las más escondidas y estigmatizadas. Afortunadamente, cada vez se están alzando más voces con el fin de desestigmatizar esta enfermedad y otorgarle la preocupante importancia que se merece.

Las enfermedades mentales se deben tratar desde diferentes perspectivas ya que una sola no suelen conducir al origen de la enfermedad. Así lo hacen ya en el DSM a través de un sistema multiaxial, es decir, se evalúan los trastornos y las psicopatologías desde distintos ejes y atendiendo a múltiples fenómenos.

 

¿Qué son las Terapias Cognitivas?

Cuando hablamos de “Cognitivismo” nos estamos refiriendo a aquella rama de la Psicología que estudia los procesos mentales a través de los cuales las personas obtenemos el conocimiento del mundo y tomamos conciencia de nuestro entorno. Además, de cómo éstos procesos mentales influyen en nuestra salud y estabilidad mental, física y emocional.

De la mano de la Psicología cognitiva, ha nacido la psicoterapia cognitiva, es decir, tratamientos para tratar los trastornos mentales, así como, mejorar la calidad de vida.

Y es que, una de las causas más importantes en el inicio, mantenimiento y recuperación de un trastorno de depresión es nuestra forma de pensar. Ésta es una de las ideas clave que nos enseña el modelo cognitivo de la depresión. Nuestros pensamientos pueden ser la clave de la enfermedad y también su cura.

 

¿De dónde nace las terapias cognitivas?

Los pioneros fueron el muy conocido Aaron Beck  y su libro “Terapia Cognitiva de la depresión” y Albert Ellis que creo la conocida “Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC)”.

La diferencia entra ambas terapias fue el Beck se centró en los pensamientos automáticos y distorsiones cognitivas que se presentan en los seres humanos y hacen que tengamos una percepción distorsionada y alejada de la realidad. Albert Ellis, en cambio, se centró en las creencias irracionales, aquellas cuya conexión no tiene ningún sentido si las observamos de manera objetiva.

 

La Terapia Cognitiva de Aaron Beck

En este artículo nos vamos a centrar en la Terapia Cognitiva de Beck, muy afín al mensaje que tenemos desde nuestro proyecto. Según Beck, el sufrimiento humano no viene dado por los acontecimientos sino por la interpretación que damos a dichos acontecimientos. La realidad es distinta según desde que punto de vista y bajo qué circunstancias la observes.

 

¿Cómo se forman las distorsiones cognitivas?

Desde el momento de nuestro nacimiento vamos formando ideas sobre el mundo a raíz de las experiencias y aprendizajes que vamos viviendo. A partir de estas experiencias se van formando lo que Beck llamó “esquemas mentales” y a partir de éstos vamos dando forma a nuestra realidad e interpretamos los acontecimientos que nos suceden. Estos esquemas también actúan como “policías de tráfico” y hacen que lleves tu atención a aquello que los confirman.

Los esquemas son los filtros mentales a partir de los cuales creamos nuestra realidad.

Por ejemplo, imagínate que de pequeño un perro blanco y grande te mordió, un esquema sería que todos los perros grandes y blancos son agresivos y por tanto no te acercas a ellos. Además, tampoco conocerás a perros grandes y blancos que sean tranquilos y agradables puesto que tu atención no los captará de manera fácil.

 

La depresión y las distorsiones cognitivas

En la teoría de Beck no se platean estas distorsiones como causa del trastorno, sino que son uno de los síntomas que se manifiesta.

En las personas con depresión se activan esquemas inadecuados para responder a las situaciones del día a día. Las personas con esquemas negativos serán más proclives a padecer este trastorno. Uno de los primeros síntomas que Beck observa en las personas con depresión es lo que llamó la “Triada Cognitiva”, tres esquemas que harán que la persona se perciba a si misma, al mundo y al futuro desde una perspectiva muy negativa y desde los cuales se derivarán el resto de síntomas de la depresión.

Esquemas sobre sí mismo: tiende a considerarse una persona inútil y atribuyen sus errores a aspectos de su personalidad o su apariencia, además atribuye el rechazo de los demás a esas características.

Esquemas sobre el mundo: siente todo el peso del mundo en sus hombros y se cree incapaz de superar los grandes obstáculos y exigencias de la vida diaria, además, tiende a magnificar esos obstáculos haciéndolos más grandes e insalvables de lo que en realidad son.

Esquemas sobre el futuro: no puede alterar la situación ni tiene control sobre ella, el futuro será igual de difícil y desalentador que el presente que está viviendo.

¿Cómo se trabajan estos pensamientos en terapia cognitiva?

Estos pensamientos y distorsiones cognitivas se pueden llegar a tratar a través de la reestructuación cognitva, es decir, modificando la interpretación de la realidad y la valoración de los hechos. Se trata de captar, gestionar y modificar las líneas de pensamiento que generan malestar y sufrimiento y que la persona aprenda a interpretar el mundo desde una perspectiva más ordenada, realista y adaptativa.

Otro tipo de terapia cognitiva están centradas en la adquisición de herramientas para afrontar los problemas o mejorar las habilidades emocionales, con el fin de aprender a gestionar los desbordamientos emocionales propios de la depresión.

Lo más eficaz para tratar el trastorno por depresión es combinar ambos tipos de terapias, tanto las de reestructuración cognitiva como la adquisición de herramientas.

 

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